» La Ciudad de Buenos Aires no tiene dueño
Análisis de Aníbal Ibarra sobre las elecciones del pasado 28 de Octubre.
Los resultados electorales de la ciudad permiten sostener que cada elección tiene un perfil propio y que aquí puede ganar o perder cualquiera. En la ciudad de Buenos Aires nadie puede tener un resultado asegurado de antemano.
Hace tres meses Macri se alzaba con el 60% del electorado porteño derrotando por más de veinte puntos a Daniel Filmus. Hoy, el candidato de Macri a la presidencia, Ricardo López Murphy, no llegó en la ciudad al 4% de los votos y los candidatos a senadores y diputados de Macri no alcanzaron el 15%.
Es cierto que los votos no se trasladan fácilmente, pero pasó muy poco tiempo para semejante vaivén electoral.
Carrió apoyó públicamente a Telerman, con quien formó una coalición para las elecciones del 3 de junio pasado a instancias del Episcopado porteño. En esa oportunidad la coalición Telerman-Carrió llegó tercera y no entró siquiera al ballotage.
En las elecciones del domingo Carrió superó el 37% de los votos en el mismo distrito, reuniendo votos opositores, muchos de los cuales hace tres meses fueron detrás de Macri.
Por su parte, para el Frente para La Victoria, la Ciudad es esquiva en términos electorales ya que fue tercero en 2005 (con Bielsa) y salió segundo en las tres elecciones del 2007. Cristina Fernández repitió los números de Filmus en la primera vuelta del 3 de junio, pero éste bajó dos puntos respecto de aquella elección (en junio sacó 23,8% y ahora tuvo el 21,96%).
Una señal de la izquierda es el 7% de Claudio Lozano, con corte a favor respecto de Pino Solanas.
En cuanto a Diálogo por Buenos Aires, consiguió mantener como diputado nacional a Miguel Bonasso pero nuestra lista entró quinta con el 8,53% mientras que hace tres meses había entrado segunda con casi el 15% de los votos.
En términos políticos la ciudad tiene un futuro abierto. Macri afrontará los desafíos de una gestión que antes de empezar tuvo serios tropiezos (apoyo al impuestazo y retroceso en la designación de quien se anunció como futuro Ministro de Cultura). El kirchnerismo afrontará un fuerte debate interno sin final previsible y Carrió tendrá que contener a un electorado que ha circulado por diferentes propuestas en cada elección.
Mientras tanto, en Diálogo por Buenos Aires tendremos que revalidar con una eficiente tarea política (opositora por decisión popular) el respaldo que tuvimos hace pocos meses en el electorado. Además, seguir comprometidos con volver a reunir a todo el espacio progresista que hoy se presenta disperso y en plena competencia. En el 2000 y en el 2003 se ganó con unidad y no con dispersión. Sería bueno tenerlo presente.
Buenos Aires no tiene dueño en términos políticos o electorales. Eso es bueno no sólo porque habla de independencia sino también porque exige hacer las cosas cada vez mejor.
Aníbal Ibarra.
Hace tres meses Macri se alzaba con el 60% del electorado porteño derrotando por más de veinte puntos a Daniel Filmus. Hoy, el candidato de Macri a la presidencia, Ricardo López Murphy, no llegó en la ciudad al 4% de los votos y los candidatos a senadores y diputados de Macri no alcanzaron el 15%.
Es cierto que los votos no se trasladan fácilmente, pero pasó muy poco tiempo para semejante vaivén electoral.
Carrió apoyó públicamente a Telerman, con quien formó una coalición para las elecciones del 3 de junio pasado a instancias del Episcopado porteño. En esa oportunidad la coalición Telerman-Carrió llegó tercera y no entró siquiera al ballotage.
En las elecciones del domingo Carrió superó el 37% de los votos en el mismo distrito, reuniendo votos opositores, muchos de los cuales hace tres meses fueron detrás de Macri.
Por su parte, para el Frente para La Victoria, la Ciudad es esquiva en términos electorales ya que fue tercero en 2005 (con Bielsa) y salió segundo en las tres elecciones del 2007. Cristina Fernández repitió los números de Filmus en la primera vuelta del 3 de junio, pero éste bajó dos puntos respecto de aquella elección (en junio sacó 23,8% y ahora tuvo el 21,96%).
Una señal de la izquierda es el 7% de Claudio Lozano, con corte a favor respecto de Pino Solanas.
En cuanto a Diálogo por Buenos Aires, consiguió mantener como diputado nacional a Miguel Bonasso pero nuestra lista entró quinta con el 8,53% mientras que hace tres meses había entrado segunda con casi el 15% de los votos.
En términos políticos la ciudad tiene un futuro abierto. Macri afrontará los desafíos de una gestión que antes de empezar tuvo serios tropiezos (apoyo al impuestazo y retroceso en la designación de quien se anunció como futuro Ministro de Cultura). El kirchnerismo afrontará un fuerte debate interno sin final previsible y Carrió tendrá que contener a un electorado que ha circulado por diferentes propuestas en cada elección.
Mientras tanto, en Diálogo por Buenos Aires tendremos que revalidar con una eficiente tarea política (opositora por decisión popular) el respaldo que tuvimos hace pocos meses en el electorado. Además, seguir comprometidos con volver a reunir a todo el espacio progresista que hoy se presenta disperso y en plena competencia. En el 2000 y en el 2003 se ganó con unidad y no con dispersión. Sería bueno tenerlo presente.
Buenos Aires no tiene dueño en términos políticos o electorales. Eso es bueno no sólo porque habla de independencia sino también porque exige hacer las cosas cada vez mejor.
Aníbal Ibarra.


























